miércoles, 1 de febrero de 2017

postheadericon “Si el club estuviese bien no habría tanta gente arrimándose para cambiar algo”

En un mano a mano imperdible Ignacio Ruglio opinó sobre el Tony Pacheco, la vida política del club y la actualidad deportiva del Carbonero. Además, el líder de Sentimiento 1891 confesó que sueña con un clásico en el Campeón del Siglo y anunció que para eso es imprescindible cambiar la cabecera local. Como hombre de negocios explicó su plan de abonos para la Tribuna Damiani, adelantó detalles de un viaje personal por China en busca de oportunidades, también se refirió al futuro del Palacio y por su puesto, a las elecciones: “Hay nuevos vientos que estoy seguro que van a llegar pronto. Todos los ciclos tienen un final en algún momento”.


Carbonero Digital entrevistó a Ignacio Ruglio y en una charla que duró cerca de una hora surgieron temas más que interesantes del acontecer Peñarolense. 

El diálogo con el integrante del Consejo Directivo Mirasol tuvo como puntapié inicial las recientes declaraciones de Antonio Pacheco, quien no descartó que en un futuro próximo pueda dedicarse a la vida política del club que ama: “Todo el que se quiera arrimar a aportar en Peñarol es bienvenido. Me pone contento que mucha gente lo quiera hacer. Significa que cada vez somos más los que estamos preocupados por la situación del club”, disparó. 

De todas formas, luego puntualizó que “si el club estuviese bien no habría tanta gente arrimándose para cambiar algo. Es una señal y los que somos hinchas como sin dudas lo es el Tony, queremos dar una mano cosa que celebro”

Consultado acerca de la posibilidad de sumar al último ídolo Carbonero a su grupo de trabajo, lo descartó de plano debido a que “probablemente si él se presenta tome un camino propio. Iríamos separados pero ambos buscando lo mejor para el club. Sería muy lindo compartir el Consejo con él”.

Cabe destacar que Pacheco tampoco era uno de los candidatos del dirigente para asumir funciones técnicas en diciembre cuando Peñarol definió su equipo deportivo, aunque reconoció la importancia de los ex-jugadores en ese sentido: “En la parte deportiva son imprescindibles porque son ellos quienes mejor conocen el juego. Es importante que se vinculen”.

No obstante, “desde el punto de vista de la gestión es muy diferente porque engloba muchas más cosas. Hay gente que está preparada para ambas cosas”, explicó.

“De todas maneras esto no es nuevo. En Europa y en América a lo largo de la historia han habido ex-futbolistas con pasos por la dirigencia de los clubes. Passarella en River por ejemplo...Hay casos de éxito y casos de rotundo fracaso. El haber jugado no te garantiza manejar bien un club porque una institución es mucho más que eso”, concluyó al respecto. 

La nota siguió con la actualidad del plantel principal y si bien consideró que sería prematuro hacer juicios al respecto, destacó: “Me dejó muy contento el compromiso de Ramos a nivel de exigencia con los jugadores. La buena relación  que tiene el plantel y la gran cantidad de horas que hay de trabajo”.

“Creo que si consigue un poco de volumen de juego Peñarol va a tener un muy buen año porque las ganas y la entrega están aseguradas. Eso es algo que a los hinchas nos encanta”, añadió.

En relación a las incorporaciones Ruglio se mostró disconforme aunque explicó que no se trata de un problema de nombres: “Después de que están en Peñarol todos pasan a ser Beckenbauer, Maldini y Messi. Tanto los jugadores, como los técnicos y los gerentes, una vez que están pasan a ser los mejores del mundo para mí”.

La disconformidad radica en: “una política del club que no he compartido en todo este tiempo y que algún día aspiro a cambiar. Hay jugadores nuestros que si no se les da la oportunidad nunca van a explotar”, señaló y aseguró que “plantear cambios hoy no es viable. Hay cosas que están tan arraigadas que la única forma es cambiando la dirección del club”.

Lógicamente, esos cambios podrían gestarse a partir de diciembre de 2017 a través de las elecciones. Ruglio mostró toda su confianza en conseguir buenos resultados en las mismas: “Hay nuevos vientos que estoy seguro que van a llegar pronto. Todos los ciclos tienen un final en algún momento. En estos últimos diez años han pasado 18 técnicos y 169 jugadores. Se contratan 18 jugadores por temporada, prácticamente un plantel completo. Es una locura. Hasta que alguien no lo pare va a repercutir en los juveniles, en la caja del club y en los resultados deportivos. Sin continuidad nunca vas a poder tener una estabilidad que te permita tener un buen juego”.

Al pisar el acelerador en el tema electoral el líder del espacio Sentimiento 1891 prefirió no dar muchos detalles en cuanto a nombres y si bien confirmó que volverá a ser candidato presidencial, entiende que hablar de política a tantos meses de los comicios no sería positivo para la institución: “Estamos trabajando para asumir la presidencia si nos toca y sobre todo para asumir un cambio después de tantos años en lo que refiere a la gestión”.

Eso sí, Andrés Sanguinetti, su compañero de fórmula y una de las principales caras de la agrupación, no repetirá su rol ya que pasaría a ser, según sus propias palabras, “como un primer ministro del club. Un cargo ejecutivo en el día a día”.

Es tanta la convicción ganadora que transmite Ruglio al hablar de las elecciones que no se achica cuando se le cuestiona su experiencia o la famosa “espalda” que requiere dirigir una entidad de tal jerarquía: “Todo depende a qué se le llame espalda. En Peñarol es una enorme mentira. En un club que tiene 1.2 millones de dólares por mes de presupuesto no hay una espalda del Uruguay que le de para sostener ese presupuesto, ni que tenga ganas de hacerlo”.

Si nos referimos al sustento económico, “no hay nadie que ponga plata en Peñarol sin dejarla registrada y eso lo único que hace es aumentar la deuda. Hay que gestionarlo bien desde lo económico, no que alguien venga a poner plata. De hecho, nadie pone. Es mentira que alguien pone dinero en Peñarol”.

Sin ser específico acerca de a quién pondría en el cargo, dijo: “el tesorero del club tiene que ser una persona con capacidad probada, con una carrera probada. Que sólo su nombre más el peso de Peñarol como institución bien administrada generen el acceso al crédito permanente”.

Lo cierto, es que su movimiento fue la revelación del último sufragio en el Manya, producto de un núcleo importante de jóvenes y del aprovechamiento como nadie de una magnifica estrategia de redes sociales. Teniendo en cuenta esto y mirando a futuro la apuesta es: “sumar el toque de pasión que a veces tenemos los más nuevos, con la experiencia de los años”, por lo que seguramente su lista tendrá una mixtura de ambas cosas. 


Cambio de Tribunas

Con la violencia como protagonista de lujo en varios de los partidos que disputó Peñarol en el último torneo, la búsqueda de soluciones fue otro tema ineludible. 

Pensando cómo mejorar, Ruglio puso especial énfasis en el nuevo estadio y aseguró: “Al Campeón del Siglo no le queda otra que cambiar su tribuna (Cabecera local) de lugar. Eso va más allá de que los hinchas hayamos adquirido sentido de pertenencia. Desde el punto de vista de la seguridad para poder recibir hinchadas visitantes, no tenemos chance alguna si se los ubica sobre la carretera”.

“No se puede parar 40 ómnibus de hinchas argentinos o brasileros en la ruta y en el medio tener el pasaje de la gente de Peñarol. Es inevitable que tarde o temprano la cabecera de Peñarol será la Güelfi y la popular visitante será la Cataldi, quedando Camino Siete Cerros para que lleguen los ómnibus ajenos sin ningún contacto”, argumentó.

Ante la pregunta de cómo recibirían los hinchas este asunto, no dudó: “Como directivo nunca podés dejar de escuchar a la gente pero no nunca podés actuar en función de lo que todos te dicen. Si la gente lo tomara a mal tienen que entender que nosotros actuamos por el bien de Peñarol”.

Claro que esta y otras medidas no tienen otro fin que cumplir uno de sus grandes anhelos: “El sueño es que los clásicos se jueguen ahí”.

Si se mejora la seguridad y se cumplen los pedidos del Ministerio del Interior, “se tendrían que jugar clásicos en el Parque Central y en el Campeón del Siglo”, fundamentalmente porque “creo profundamente en el folclore del fútbol. Los que amamos a nuestro cuadro lo que más nos gusta es enfrentarnos con el tradicional rival y ganarle como a lo largo de toda la historia Peñarol lo ha hecho en la mayoría de las veces”.

Otra variante para mejorar la seguridad en los tiempos que corren podría ser imitar lo que ocurre en Argentina, en donde no hay hinchadas visitantes. Ruglio descartó de raíz esta idea porque entiende que:  “Pierde todo el sentido. Es ir al teatro. Coincido con todas las medidas anti-violencia y entiendo que los tiempos han cambiado mucho, pero eso no tiene nada que ver con que un día perdamos el folclore. Estoy seguro que a los hinchas de ellos como a los nuestros les gusta ir a los clásicos y ver a la otra hinchada enfrente”.

“Es como mezclar que en los hechos de violencia tienen la culpa los que cantan en el estadio. Son cosas que no tienen nada que ver. Ir a cantar, llevar banderas y bombos no lo tenemos que perder nunca. Es una de nuestras esencias más grandes. A lo largo de la historia nos ha hecho grande esa tribuna que canta y empuja al equipo adelante”, manejó. 


Abonos anuales y estética del estadio

Más allá de que sus proyectos deportivos no tuvieron el lugar esperado dentro de la mesa de definiciones de Peñarol, en Sentimiento 1891 trabajan en otros planes para el área de negocios.

Según apuntó Ruglio, cuentan con varios especialistas que tienen a estudio un programa de venta de butacas anuales correspondientes a la Tribuna Damiani: “están buenos los planes para la Henderson pero hay un montón de hinchas de de la Cataldi y la Damiani que van a seguir yendo a esas tribunas porque lo hicieron toda la vida”.

“Ese grueso de gente hoy no tiene la posibilidad de comprar butacas para ayudar al club. Presentaremos un plan para vender butacas en la Damiani y quizá en el futuro un plan accesos en la popular”, tiró. 

La idea es comercializar 1.000 abonos a 1.500 dólares por un lapso de diez años, brindando la posibilidad de abonar con tarjeta de crédito. Según se explayó el dirigente, restando las comisiones de los servicios esto le dejaría 1.300.000 dolares de ingresos al club, lo que a su vez permitiría cumplir con un plan de embellecimiento del escenario, colocando butacas en la Damiani y pintando las cabeceras con un coqueto diseño que ya fue promocionado a través de Internet. 

En base a consultas que realizaron los especialistas, los asientos y la pintura para desarrollar el proyecto tendrían un costo cercano a los 600.000 dólares, por lo que quedarían unos 700.000 dólares de recaudación para invertir en otras áreas. 

“Lo bueno para el hincha es que le permitiría llegar a la hora que quiera los días que el estadio está lleno y tener una butaca con su nombre para ver el partido sentado en el lugar que eligió”, sostuvo. 

Este no es el único proyecto que la lista 1891 se trae entre manos, sino que también prevén vender los siete palcos libres del sector Damiani, según Ruglio, “un producto que muchos socios desconocen”

Los mismos, tendrían un costo de 5.500 dólares por butaca (Un total de 18) y por un período de diez años, con la bonificación de cuatro butacas anuales gratis en dicha tribuna para quien acceda a comprarlos. 

Diseño propuesto por Ruglio para el Campeón del Siglo

Interior de un palco en la Tribuna Damiani

Vista del campo de juego desde un palco de la Tribuna Damiani


Modelos, espejos y aprendizaje

Uno de los aspectos que caracterizó e hizo popular a Ruglio desde su aparición como dirigente son sus constantes viajes de capacitación. En ellos, ha visitado importantes equipos del mundo como por ejemplo el Atlético Madrid de España, para conocer de cerca cómo funcionan otras instituciones exitosas tanto en lo deportivo como en su gestión de negocios. 

En los próximos meses tiene previsto viajar a China, en donde se entrevistará con el técnico Uruguayo Gustavo Poyet, actualmente al mando del Shanghái Greenland Shenhua que cuenta en sus filas con Carlos Tévez como figura estelar. 

“Voy a aprender del fútbol chino, que tienen previsto comerse el mercado americano en poco tiempo y sobre todo a fuerza de algo que ellos tienen mucho y a nosotros nos falta; el dinero”, explicó.

“Veremos si podemos realizar algún acuerdo de cooperación. Los mismos que también estuve haciendo en Europa y ahora los estoy haciendo en América. Estuve reunido por tres horas con Adrián Raguza, el director de relaciones institucionales de Rosario Central”, contó también. 

Al hablar del conjunto rosarino se podía apreciar un claro entusiasmo en su relato, como si visualizara el mismo modelo aplicado a Peñarol: “La actual gestión agarró al club hace un poco más de dos años con una deuda de 20 millones de dólares. Hoy tienen su patrimonio en positivo. Cuando se presentaron mucha gente les dijo que en realidad eran un grupo de hinchas que no iban a poder cambiar la realidad del club. Actualmente son el tercer equipo que más recauda en Argentina detrás de River Plate y Boca”.

“Hoy en día Central tiene unos 60 mil socios a 20 dólares por mes. Hablamos de más de un millón de dólares mensuales sólo de ingresos por socios. Les decían que sería imposible, que la gente nunca lo iba a pagar. Ellos sostenían que el día que los socios sintieran que su dinero estaba perfectamente administrado y que lo que ponían hacía que el club no pasara más cosas malas como irse a la B, iban a confiar en el producto”, remarcó. 

“Tanto confían hoy que tienen el 60% del padrón por tarjeta o por débito. Prácticamente lo que es el presupuesto mensual total de Peñarol a ellos les ingresa por socios. Venden la totalidad del estadio, unas 40 mil entradas por partido, las venden por el semestre. Juegan todos los partidos a estadio lleno”, agregó al respecto.

Y sí, finalmente quedó bien claro que esto es lo que Ruglio tiene en mente para su club: “A veces hay que creer que la gestión es dedicarse, ponerle cariño, pero sobre todo mucho profesionalismo. Hay ejemplos en todo el mundo para darse cuenta que las cosas están ahí, que es ir y hacerlo. Peñarol tiene todo el potencial que no tiene ni la ciudad de Rosario ni los equipos de China que voy a visitar”.

Ruglio junto a Raguza

El futuro del Palacio

El último tema abordado en la entrevista fue el futuro del Palacio Cr. Gastón Güelfi. A Ruglio, que pasó un largo tiempo como presidente de dicho escenario, le preocupa la inminente competencia comercial que se avecina: “No es sólo el Antel Arena que está muy avanzado, hoy en día en el Parque Roosevelt hay un centro de espectáculos para 7.000 personas”.

“A partir del año que viene van a existir varias opciones para los que somos organizadores de espectáculos. Habrá que estudiar si el Palacio Peñarol puede ser la tercera alternativa o si es invertir dinero que después no va a servir”, indicó. 

“En caso de que se llegue a la conclusión de que el retorno no sería el esperado habrá que reconvertir el Palacio en un centro de espectáculos deportivos principalmente y empezar a desarrollar contenidos en ese sentido”, consideró. 

De todas formas, es prácticamente un hecho que el Palacio seguirá teniendo un lugar preponderante dentro de la vida de Peñarol: “Es un hermoso lugar para hacer una gran sede social y un lugar en el que los socios tengamos aunque sea alguna actividad para hacer y así tener un beneficio más”, concluyó el popular Nacho.


Imágenes gentileza de Sentimiento 1891

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